Samstag, 6. Juni 2009

Liberandome!!!!!!!!!!!!!



Karl Persson es un artista australiano de 27 años que nos deja una obra pintada al óleo sobre lienzo y acrílico sobre madera. Karl es uno de los 50 artistas que Beinart.org la fantástica web de Jon Beinart, ha seleccionado para su primera publicación en formato libro titulada Metamorphosis.





Mi querida Hilda:

Tras la llegada de tu carta he descubierto la parte humana de tu persona. Todo lo que me has enviado tiene gran importancia: tus escritos, tu música y tus fotos. Pero en este momento lo primero que tengo en la memoria es tu historia. La historia de esos años amargos que con gran intensidad has descrito. Fue tan dura la lectura, aunque enriquecedora, que llegaste a transmitirme la gran amargura de ese episodio tan importante y que te ha marcado durante muchos años. Me siento bloqueado, incapaz de expresar mis sentimientos con la historia que está detrás de la estrella. Agradezco enormemente la confianza que has depositado en mi persona, porque ahora soy capaz de ver no solo a la Sara Peñalver de «Esmeralda». Soy capaz de ver a Hilda Breer, como ser humano. Ver la realidad…

Quisiera valorarte tu decisión de escribir esta parte de tu vida. Has liberado a través del papel y la pluma las emociones que se posee tu ser interior y que aunque a veces pensamos que las hemos superado, siempre quedan restos. La mejor forma de vaciar todo lo que lleva uno dentro es a través de ese método. Es la mejor terapia. Tu coraje y tu valor, no solo te han acompañado tu vida, sino en este momento. Posees el mismo valor de esos años, te lo aseguro.

Te tengo que felicitar, por ser una Madre. Y lo escribo en mayúsculas. Y te lo repito: Madre. No por tener un hijo se es madre, sino por lo que describes en tu carta. Ese amor que llevas por tu hijo Víctor. Sin embargo tu hija Christine tiene que estar muy orgullosa de ti. Ella, de alguna forma, ha vivido ese proceso, ya sea materialmente o por su silencio, han sido las dos muy importantes una para la otra.

Sin duda alguna, el sonido del teléfono de aquella noche de 1980 cambió tu vida. La forma en que describes tu camino cuando vas a la ciudad del hospital es desesperante. Fue capaz de hacerme sentir impotente y quererte ayudar, ya sea apoyándote con escritos y cartas, email, para que no te sintieras sola.

Mi querida Hilda, que te quede muy claro: Hiciste el mayor bien que puede hacer una VERDADERA MADRE por un hijo. Se te abrió una difícil etapa en tu vida y tienes una fuerza indescriptible tras muchos años de ser una madre con valor. Incluso luchas para que Víctor ingrese de nuevo en la Universidad. ¡Que suerte haber encontrado al señor Till! No creas que estaba por casualidad en aquella pensión. El estaba cumpliendo un camino que se cruzaría con el tuyo. Nada sucede por casualidad. Y para ti fue una persona que te dio tranquilidad por estar de alguna forma al lado de tu hijo. Incluso estuvo al lado en momentos muy duros para todos. Entiendo como a partir de esa llamada de teléfono de abril de 1980 vuelcas toda tu vida en la enfermedad de tu hijo y que la obsesión se convirtiera en parte de ti. Era tu hijo. Lógicamente tus ahorros sufrieron porque en estos casos es difícil hablar de medicación, educación, alimentación, casas, etc. Estoy seguro que después de escuchar lo que escuchado en el Cd (ya hablaremos), podrías entrar perfectamente en un Conservatorio de Música, pero eres un ser humano y era imposible todo. Es muy fácil hablar del pasado y decir: “Debí” o “Pude haber hecho”… No. Eso no se puede hacer. Hay que situarse en aquella época y lo que hiciste es lo que yo también hubiese hecho. Es muy difícil afrontar la situación de tu hijo y un acceso a un Conservatorio. Que suerte haber encontrado esa oportunidad con los ancianos y la lavandería. Entiendo como dices que el trabajo con los mayores requiere un gran esfuerzo físico y mental. Y como para ti, para tu persona, por la forma en que había vivido, según puedo leer entre líneas, fue una ruptura total con tu vida de los escenarios a todos los niveles. Es normal que las fuerzas flaqueen. ¿Sabes por qué? Porque eres humana. No lo olvides, lo fuiste en aquella época y lo eres ahora. Hilda, hiciste lo que una persona madura hubiese hecho. Estoy muy orgulloso de conocer esta faceta importante de tu vida que refleja tu personalidad.

Creo al igual que tu que los grupos donde te reunías, si bien en un principio ayudan, pueden convertirse en un círculo cerrado y terminan por contar la misma historia. Pueden ser un apoyo al comienzo de una enfermedad porque te sientes arropada, y te das cuenta que hay mas familias igual que tu, pero luego puedes vivir la enfermedad todavía mas fuerte porque vives con mas intensidad la de tu hijo, la de los demás y la angustia ante la impotencia.

En ningún momento describes cuál es la enfermedad de Víctor. Creo entender que se trata de una esquizofrenia. A veces cuesta verbalizarlo o escribirlo. No sé si es el caso. Otra duda que me aflora es sobre por qué te encuentras tan sola en esta situación. Siempre he sido, y lo sabes muy discreto, y ni pregunto, pero hay un vacío en la lectura de tan tristes líneas sobre el apoyo ausente de tu pareja o no. No me respondas si quieres. Solo apunto el vacío existente para entender mejor la historia sobre la persona que supuestamente te acompaña o no en este episodio en Alemania. Sin embargo si hablas de la presencia y apoyo de tu hija Christine, lo que la enaltece como persona.

Tenemos un punto muy en común cuando hablas de la desconfianza: “sobre todo de personas que están en un continuo contacto con la iglesia ya sea católica o protestante”. Te entiendo tanto mi querida Hilda. He dado desde hace mas de diez años un retroceso en ese contexto y al día de hoy solo creo en mi fe, en mi Dios, pero no quiero nada que se relacione con la Iglesia y solo me queda el respeto por quien la siga. En su momento también yo te comentaré muchas cosas. Un buen ejemplo es lo de la madre de Petra…Qué lástima que el matrimonio de Víctor, lo que parecía un buen comienzo, fue un deterioro a todos los niveles.

Sobre la tutela de Víctor y Petra por el Estado, entiendo tu “gran alivio físico”, pero sé que espiritualmente queda ese sabor amargo que por mas quieras endulzar el tiempo es el único que se encarga de que las cosas vuelvan a su sitio.

Con gran dolor e impotencia sentí la llamada de Víctor para decirte que no deseaba tener contacto contigo. ¿Qué paso? ¿Qué es lo que crees que pasó por su cabeza para llegar a esta situación? Estoy de acuerdo contigo que no se alejo de ti sino de la propia vida. Estoy seguro. Para él eres su madre. Y existirás para él. No olvides que los recuerdos van y vienen. Efectivamente, se ha alejado de la vida. Ha querido aislarse de la realidad y la figura materna marca mucho. Tú eras ese icono y quiso alejarte de la vida para aislarse en su mundo.

Haces al final unas preguntas muy interesantes y más aún tus respuestas:

§ ¿Hice bien? Efectivamente Hilda, lo que yo percibo como SER HUMANO, es que lo has hecho desde el corazón y tu desilusión radica en que no lograste de alguna forma curar a Víctor. Pero hay cosas que no están en nuestras manos. Sin embargo si actuaste desde la disposición a todos los niveles en su vida.

§ ¿Lo hice? Claro que “lo hiciste” por tu conciencia. Claro que sí.

§ ¿Para qué? Y ¿Por qué? . Es curioso: ¿Por qué no respondes estas preguntas? Lo hiciste porque querías ver bien a tu hijo y porque tienes sentimientos y nunca nadie quiere ver perjudicado a otro ser y más sabiendo que es tu propio hijo. Eso es sentido común.

§ ¿Qué queda de todo eso? Aunque dices ¡Nada! y luego te preguntas el ¿Nada? la respuestas es tremenda realista. Te queda la experiencia del CAMBIO NECESARIO de experiencia:. La de los escenarios, el teatro, la radio, la televisión, el dinero, la música, las orquestas, los ensayos, los premios, las relaciones con políticos y diplomáticos por la de sentirte MAS SER HUMANO: conocer de cerca el sufrimiento, el contacto con la gente mayor, con personas solitarias, y el poder decir al día de hoy: SOY ÚNICA. Y el pensar en la muerte es signo de madurez. Hilda, la madurez no significa tener edad. No todos con tu edad son maduros, ni a mi edad. Hay una madurez interior que es la que se expresa cuando se han interiorizado las experiencias duras y buenas de la vida.
Sin conocer nada de ti, SIEMPRE y te lo he dicho alguna vez, SIEMPRE, me has dado la impresión de una mujer muy JUVENIL, una mujer que al escribir en los foros tiene mucho sentido del humor. Sé que cuando se ha producido este episodio en tu vida sabes apreciar la llegada de un email, la llegada de una carta, el sonido de la naturaleza, el despertar de cada día. ¿Por qué? Porque eres una mujer que tiene VIDA. Y no todas las personas que pasan por un proceso como el tuyo terminan con ganas de vivir. Sin embargo tu desprendes mucha energía, vigorosidad y sabes apreciar los pequeños detalles porque tienes el don de hacerlos grandes. Los pequeños detalles solo lo aprecian las personas “grandes”.

Me ha parecido un verdadero trabajo lo que has hecho. A veces es más cómodo silenciar episodios degradables, mientras que escribirlos o verbalizarlos es más difícil. El no comentarlos puede ser una señal de prudencia, pero hablarlos se convierte en un gran acto de madurez, de valor, de coraje.

No creas que lo que has hecho es por la edad que estás atravesando, es porque desde tu interior aflora la necesidad de dar LUZ a tu vida. La palabra es uno de los métodos más poderosos para transmitir aunque se desconozca los sentimientos que nos llegan a nuestro interior.

Como madre comprendiste muy bien a Víctor durante su difícil etapa, luchaste por él, pero es necesario cerrar la cicatriz aunque sea muy difícil. Solo tu alma maternal luchó para ahuyentar espectros de su vida. Sé que te torturaste por conocer el misterio de la enfermedad de tu hijo cuando se encontraba en su difíciles etapas, pero llegaste, de alguna manera, a comprender la ley de la aceptación de la situación para encontrar la estabilidad de hoy. Después de esa dura experiencia has aprendido a sonreír a la vida y la vida te está dando muchas cosas: nuevas amistades, te ha vuelto a dar la enseñanza musical, etc. Por algo suceden las cosas. No te olvidas. Las cosas no suceden por casualidad. Y de cada experiencia una enseñanza. Ese es tu caso.

No ha sido fácil. Lo sé. Seguro que muchos días las lágrimas inundaron tu rostro porque tu cielo estaba nublado con la situación. Es lo mejor que podías hacer: sacar toda esa problemática que llevabas o llevas dentro de ti. No utilizo tiempos. No tengas miedo de encontrar una tempestad en tu sendero porque encontraras felicidad con el tiempo tras esa borrasca. Y así ha sido…

Adoro tu voluntad de vivir. Por esa agitación en encontrar la propia verdad de tu vida. Y por esas ganas de creer en los valores fundamentales de la vida, hermosa aunque haya pasado todo esto. Pero es hora de levar anclas y desplegar las velas. Que no se te vaya el tiempo en pensar. Simplemente ¡ViVe!. Recuerdo en el foro como decías que te gustaba la naturaleza y la disfrutabas mucho. Creo que a pesar, de tu primera etapa más establece, preferiste huir de la comodidad y vivir al máximo.

Creo que al día de hoy tienes el alma llena de positividad y el mundo se te hace pequeño con todo lo que tienes que hacer.

En dos ocasiones he recibido correos de Adita Riera y siempre tiene escrito la siguiente frase en sus correos: “Señor, tu sabes más, en Ti me abandono. Yo entenderé mas tarde Creo que es una frase bíblica pero que tiene mucho sentido en tu historia.”.

Sin duda no hay mejor presente para poder realizar todas las ilusiones que llevamos dentro. Asumir situaciones para poder, de alguna manera, ser feliz, y para poder serlo debemos recorrer un camino y disfrutar el día a día sin que tengas una cámara de TV que esté filmándote, donde no seas tu misma. Ya me lo decías: vive tu vida porque es solo tuya.

Hay una frase que quiero que entiendas muy bien que tengo en un cuaderno: “Una persona como tú es difícil de encontrar, fácil de querer y difícil de olvidar.”

Recuerdo una frase de Cecilia Meireley que decía:

“Hay personas que nos hablan y ni las escuchamos;
hay personas que nos hieren y no dejan ni cicatriz;
pero hay personas que simplemente aparecen en nuestra vida
y nos marcan para siempre.”

Este es tu caso.

Tu amigo, Antonio